Cuando vivimos nuestro primer otoño completo en Canadá, descubrimos que muchos recuerdos empiezan con pequeños rituales: una escapada fuera de la ciudad, estar en contacto con la naturaleza, algo sencillo para las manos y el aire fresco en la cara. Así llegamos a Mont-Saint-Hilaire en otoño, siguiendo un plan tan clásico como encantador: recolectar manzanas en familia cerca de Montreal. No esperábamos que, entre risas y pausas bajo el sol cálido, ese día se transformaría en una tradición que, aunque nueva, se sentía ya profundamente propia.

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Petit et Fils: el primer encuentro con la autocosecha

Habíamos oído que el huerto Petit et Fils – Verger et Cidrerie era uno de esos lugares que las familias eligen cuando el aire se enfría y las hojas cubren el suelo de tonos dorados. Al llegar, lo primero que nos sorprendió fueron los árboles generosos, los senderos tranquilos y la oportunidad de recoger manzanas directamente de las ramas, un gesto que se siente mucho más cercano que comprar bolsas en el supermercado.

Las niñas, entre la curiosidad y la timidez, comenzaron a correr entre las filas de manzanos, eligiendo las manzanas a su altura o estirándose ligeramente para alcanzar alguna más tentadora. Durante largos minutos, solo se escuchaban mordiscos, risas tímidas y el crujir de la hierba seca bajo sus pasos.

Un otoño con ritmo propio: juegos y pausa en el huerto

Una de las cosas que más valoramos fue el ritmo pausado de esa salida. En lugar de seguir horarios estrictos o actividades programadas, el tiempo se marcaba por el cansancio de llenar bolsas, las pequeñas pausas a la sombra de los manzanos, o los momentos en que alguien pedía agua y todos optábamos por detenernos un rato.

En una de esas pausas, comprendimos cómo ayuda desconectar así, con lo natural y lo simple: colores cálidos, rayos de sol colándose entre las ramas, y ese ir saboreando lo que ofrece la tierra: elegir, recolectar, probar. Las niñas compartían manzanas entre ellas, jugando a adivinar cuál sería la más dulce mientras se acurrucaban bajo las hojas crujientes.

Sabores que reúnen: tarta y sidra directamente del huerto

Parte del encanto de esta experiencia está en esos pequeños placeres entre recolección y recolección. Terminamos probando una tarta de manzana recién hecha, un premio dulce que supo a recompensa tras la caminata, y un jugo fresco y frío, perfecto para mitigar el calor inesperado que a veces trae el otoño.

No sabemos si era “la mejor tarta de Québec”, como suelen decir, pero sí que arrancó sonrisas auténticas (y algunos dedos pegajosos) antes de continuar explorando el huerto.

Un cierre sereno: animales, agua y atardecer

En nuestra visita, hubo un momento breve junto a una pequeña zona con animales, justo el tiempo para calmar la excitación y sumar curiosidad antes de seguir. Pero lo más memorable fue el cierre al borde del agua, con bolsas llenas y cuerpos agradecidos por el descanso.

Sentados, con el sol bajando lentamente, escuchábamos el murmullo del agua y, de vez en cuando, el ruido lejano de un tren. En esa luz anaranjada, el cansancio parecía desvanecerse y el aire fresco se respiraba con calma, un recuerdo que quedó con nosotros mucho después.

Por qué volvemos a elegir este plan

Algunas experiencias se repiten porque simplemente funcionan: son sencillas, accesibles, despiertan la curiosidad de los niños y al mismo tiempo ofrecen ese respiro necesario para reconectar con lo esencial. La autocosecha de manzanas cerca de Montreal, en lugares como Petit et Fils, ofrece todo eso: la excusa perfecta para estar juntos, jugar, probar algo distinto y dejar en la memoria un recuerdo cálido, nuevo y valioso.

Es una invitación a crear pequeñas tradiciones al ritmo de la naturaleza, sin grandes complicaciones, que vuelven año tras año a ser un refugio de otoño para cualquier familia.

Información práctica

📍 Ubicación
Petit et Fils se encuentra en 1020, Chemin de la Montagne, Mont-Saint-Hilaire, en la Rive-Sud de Montréal.

🚗 Distancia aproximada
A unos 40 minutos en auto desde Montreal, con acceso cómodo por vías principales.

🍂 Mejor época
La temporada ideal para la autocosecha va de mediados de agosto a noviembre, coincidiendo con el clima y ambiente más característicos del otoño.

🚗 Estacionamiento
Hay estacionamiento gratuito disponible en el lugar para visitantes.

👨‍👩‍👧 Experiencia familiar
Al comprar un saco de manzanas para autocosecha, la familia accede a actividades gratuitas: mini-granja, paseo en tractor, laberinto gigante y área de juegos.

🧺 Picnic
El sitio ofrece áreas para comer al aire libre, un espacio para compartir momentos tranquilos tras la caminata y la recolección.

⏱ Horarios
La boutique está abierta todos los días de 9:00 a 19:00. La autocosecha opera de mediados de agosto a noviembre. La crêperie funciona sábados y domingos de 9:00 a 15:00.

⚠️ Antes de ir
Conviene confirmar el estado de la autocosecha y la disponibilidad, así como detalles sobre baños y reservas en la crêperie, especialmente en fines de semana y temporadas de alta demanda.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo comienza la autocosecha en Mont-Saint-Hilaire?

Normalmente comienza a mediados de agosto y continúa durante el otoño, pero depende de la maduración y disponibilidad de las manzanas.

¿Es una actividad adecuada para niños?

Sí. En Vergers Petit et Fils hay mini-granja, tractor, laberinto, juegos y espacios de picnic.

¿Hay sidra y productos de manzana?

Sí. El establecimiento cuenta con cidrería, boutique y crêperie.

¿Es necesario reservar?

Normalmente no, pero conviene comprobar las condiciones vigentes antes de ir, especialmente para la crêperie y durante los fines de semana de mayor demanda.

¿Cuánto tiempo conviene reservar para la visita?

Para una salida tranquila en familia, calcula aproximadamente entre dos y cuatro horas, según las actividades disponibles.


Cada viaje crea sus propias tradiciones y memorias, y en Petit et Fils encontramos un pequeño refugio para esas nuevas historias familiares, al ritmo relajado de un otoño que sabe a manzana, a risas y a luz cálida. Cuando uno vuelve a casa, no solo trae bolsos llenos, sino sensaciones que permanecen para la siguiente temporada.